Domingo, 21 Octubre 2018

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David Bisbal, sublime en su inicio de gira en Roquetas de Mar

Almería, Roquetas de Mar, rodeado de sus familiares, amigos y los miles de seguidores que le acompañan año tras año y disco tras disco con la ilusión de ver el primer directo. La Plaza de Toros se llenó para disfrutar del nuevo espectáculo del almeriense, la primera vez en su carrera que emprende una gira de forma consecutiva, sin dejar un año como mínimo de descanso entre una y otra.
Y es que probablemente Bisbal se encuentre en el mejor momento de su exitosa trayectoria. Así lo transmitió sobre el escenario que se instaló en el coso roquetero. Casi dos horas de concierto, acompañado por un asombroso espectáculo de imagen, luz y sonido y unos músicos mimetizados con la estrella. El público no paró de bailar, cantar y animar a Bisbal, que devolvió las muestras de cariño dejándose la piel con una entregada actuación.
En la prueba de sonido ya dejó claras sus intenciones para el concierto al afirmar que “en esta gira vuelven los sonidos de los primeros discos. No se trata de ser el mejor, sino de hacerlo de la mejor manera para todos vosotros”. Le dio las gracias a sus músicos, técnicos y todo el equipo, y reconoció sentirse orgulloso de su club de fans.
En un momento de la noche el artista compartió con el público los sentimientos que estaba viviendo en ese instante: “¡Qué guapas y qué guapos estáis todos! Me encanta ver a mi familia y amigos aquí, y por supuesto para celebrar mi cumpleaños, como diríamos en Almería: 39 tacos”, y de forma espontánea todo el público se puso a cantar ‘cumpleaños feliz’. David Bisbal nació en Almería el 5 de junio de 1979, un motivo más para que la semana de su concierto en Roquetas de Mar fuese especial.
El concierto arrancó con Bisbal saliendo de las entrañas del escenario para sorpresa de los espectadores. De pronto se presentó en el extremo de la pasarela en forma de ele que le daba la posibilidad de acercarse aún más al público. Los vítores y los aplausos presagiaban que sería una noche memorable, que ni el viento y la tímida lluvia que se hizo notar varias veces durante la noche, podrían estropear.
El primer tema fue ‘Quién me iba a decir’, al que le siguió ‘Fiebre’ y así hasta una treintena de sus canciones más populares, como prometió antes del concierto. Lanzó guiños continuos y declaraciones de amor a Roquetas de Mar, Almería y Andalucía, a la que le dedicó la canción ‘Al-Andalus’ mientras enarbolada la bandera autonómica.
También sacó a relucir la bandera de España para animar a la selección de cara al inicio inminente del Mundial. Lo hizo con el tema del Mundial de Suráfrica 2010, mientras en la pantalla se proyectaba el gol de Iniesta que le dio el título a nuestro país, el único que ha ganado en su historia. El público enloqueció y celebró el tanto como si hubiese sido en directo.
A la selección también le dedicó el éxito ‘No hay 2 sin 3’ con el conocido estribillo: “Sube la mano y grita gol”. Bromeó con el pequeño tamaño de la bandera de España. Se la colocó en el pecho y lo justificó al susurrar que “es de la talla del corazón”.
Otro momento para el recuerdo fue la anécdota que contó de su hija Ella antes de interpretar el hit ‘Mi princesa’. Bisbal contó que su hija le dijo “esa es mi canción, Papá”. Y es que las baladas también tuvieron un protagonismo particular, el cantante explicó que ha querido recuperar para esta cita temas como ‘Desnúdate mujer’ o ‘Quiero perderme en tu cuerpo’.

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