Viernes, 27 Abril 2018

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La Santa Cena y María Santísima de Fe y Caridad vuelven a deslumbrar pese al retraso por la lluvia

La Hermandad Eucarística de la Santa Cena y María Santísima de Fe y Caridad volvió a deslumbrar a los almerienses en la tarde noche del Domingo de Ramos, pese a que en un principio se temió por la lluvia que hizo acto de presencia y que motivó retrasar su salida hasta las siete y media de la tarde. La Cena como es conocida por todos volvió a mostrar su inigualable cortejo procesional cuando a las siete y cuarto la puerta de la Iglesia de San Pedro abría sus puertas y la cruz guía asomó ante la expectación de todos los que aguardaban con fervor verla salir.
Los aplausos y vivas de las personas llenaban la calle Ricardos, así como la Plaza de San Pedro, acompañó a la Marcha Real que interpretó la Banda de Cornetas y Tambores de Nuestro Padre Jesús de las Tres Caídas del Realejo, de Granada, mientras el paso de la Santa Cena inició su salida. Un paso que dirigió su capataz, Manuel Flores y auxiliado por Agustín García Navarro, Basilio García Navarro, Alejandro Gutiérrez Hernández, Juan Jódar Bernal, Jordi Montes Pomares, Daniel Pérez López y Salvador Romero Serna. 
La presidencia de la Cofradía de la Santa Cena estuvo integrada por el hermano mayor, Manuel Linares, y por el consiliario de la Hermandad y párroco de la Iglesia de San Pedro, Esteban Belmonte, canónigo de la Catedral de la Encarnación.
A las mismas puertas de la iglesia, en la calle de Ricardos, el palio de la Virgen de Fe y Caridad recibió una gran petalá de rosas rojas como símbolo del amor y devoción que los cofrades y vecinos le profesan a la imagen mariana, titular de la Hermandad Eucarística.
Uno de los momentos más emotivos de la tarde fue cuando los dos pasos pararon a la altura del número 15 de la calle Real para escuchar un ramillete de saetas que fueron aplaudidas por el gran número de personas que se habían congregado en los aledaños.
 

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